La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA, en siglas en inglés) instó al gobierno de México sobre la necesidad de tomar medidas de apoyo urgentes, con el fin de mitigar el impacto de la crisis del COVID-19 sobre el sector del transporte aéreo.

Peter Cerdá, vicepresidente regional de IATA para las Américas.

La propagación del COVID-19 prácticamente ha paralizado el tráfico aéreo a nivel mundial, presentando un desafío sin precedentes para la aviación, el turismo y el comercio.

En México, la conectividad aérea es vital, un mercado de más de 100 millones de pasajeros anuales, con 134 destinos internacionales y más de 70 aerolíneas que unen al país con el resto del mundo, favoreciendo la llegada de turistas y evolución de negocios es determinante para su estabilidad, desarrollo económico y social.

Por consecuencia, IATA hace un llamado a las autoridades para que analicen posibilidades de proveer asistencia inmediata y necesaria, para las aerolíneas, sus empleados y toda la cadena de valor que se beneficia de la industria.

“La aviación mundial se enfrenta a una crisis sin precedentes. El tráfico de pasajeros se ha detenido y los flujos de caja son hoy casi inexistentes. Se estima que la industria de la aviación a nivel mundial sufriría una severa crisis de liquidez de hasta 61,000 millones de dólares (US) en el segundo trimestre”.

“En ese contexto, aunque las líneas aéreas proactivamente hayan tomado medidas inmediatas para reducir el impacto económico en sus compañías, la gravedad de esta situación hace imperioso el apoyo de los gobiernos al nivel mundial para salvaguardar la liquidez”, sostuvo Peter Cerdá, vicepresidente regional de IATA para las Américas.

El transporte aéreo es uno de los ejes de la economía de México, apoyando a una cadena de valor que incluye pequeñas y medianas empresas, corporaciones y multinacionales, en una gran variedad de sectores, como, por ejemplo, el turismo.

Así la industria del transporte aéreo aporta 37,4 mil millones de dólares (US) al PIB del país y sostiene alrededor de 1,4 millones de puestos de trabajo directos e indirectos.

En total, 3,5% del PIB mexicano se sostiene con los insumos del sector del transporte aéreo y los turistas extranjeros que llegan por vía aérea.

Según previsiones de IATA, como consecuencia de la crisis del COVID-19, la contribución del sector al PIB de México podría disminuir unos 13 mil millones de dólares (US) y colocar hasta 97,000 puestos de empleo directos y 437,000 indirectos en riesgo.

“Prevemos que solo para el mercado mexicano los ingresos disminuirán en el orden de 5,3 mil millones de dólares (US). Sin medidas de alivio inmediatas, las aerolíneas que hoy operan en México no estarán en condiciones de continuar sus operaciones en los niveles anteriores a la crisis, o en el peor caso, podrían dejar de existir por completo”.

“Esta asistencia significaría asegurar las cadenas de suministro esenciales por vía aérea, preservar el mayor número posible de puestos de trabajo y garantizar que la conectividad y el turismo puedan recuperarse rápidamente”, añadió Cerdá.

A fin de mitigar el impacto financiero de la mejor manera posible, el gobierno mexicano debe considerar la importancia estratégica del sector para la economía del país y determinar algunas medidas de apoyo a la industria aérea, como lo han hecho ya países como Brasil, Colombia, Estados Unidos, Noruega o Nueva Zelanda. Por ejemplo:

  • Tasas y cargos aeroportuarios: Descuento en los costos y tasas aeroportuarias como servicios, rentas, estacionamientos de larga estancia, ampliación del plazo de pago. Reconocemos los esfuerzos hechos por parte de los grupos aeroportuarios (GAP y OMA), sin embargo, no son suficientes, esperamos que los demás operadores sigan este ejemplo.
  • Extender el plazo de pagos en el suministro de turbosina a través de Petróleos Mexicanos (PEMEX) o Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), así como los costos de los servicios a la navegación en el espacio aéreo que brinda SENEAM.
  • Prestamos, garantías de préstamos y apoyo al mercado de bonos corporativos por el Gobierno o el Banco Central, ya sea de manera directa a las aerolíneas o frente a los bancos comerciales que requieren de garantías para extender el crédito necesario a las aerolíneas. El mercado de bonos corporativos es una fuente vital de liquidez y acceder al mismo requiere de la voluntad y apoyo del Gobierno.
  • Alivio tributario: Descuentos en impuestos de nómina pagados y/o una extensión en los términos de pago, así como la eliminación temporal de los impuestos incluidos en los boletos o cualquier otro impuesto o tasa gubernamental, incluyendo servicios de aeronavegación.
  • Ayuda financiera directa para compensar la reducción de ingresos y de liquidez.

“Queremos agradecer la comunicación abierta que ya hemos establecido con la Secretaria de Comunicaciones y Transportes, al igual que con la Agencia Federal de Aviación Civil. La flexibilidad que las dos autoridades ya han mostrado en los temas de la utilización de slots y validez de licencias y certificados son pasos importantes para asegurar la operatividad de las líneas áreas.  Sin embargo, esperamos ver pronto decisiones sobre otros apoyos urgentes como alivios financieros”, comento Cerdá.

“Tan pronto como el virus COVID-19 esté bajo control, la economía mundial tendrá que reconstruirse. Para México es imprescindible mantener su conectividad aérea, ya que el turismo y el comercio exterior son piezas esenciales para que eso suceda”.  

“La aviación es uno de los principales pilares de su economía, apoyando el desarrollo económico y social y permite que el país pueda ofrecer sus bellezas naturales, su gastronomía, cultura y tradiciones, a turistas de todo el mundo que pueden llegar fácilmente por avión”, sostuvo Cerdá.

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