El 1 de Julio 2020 el Gobierno permitió a los restaurantes de la capital Mexicana abrir sus puertas para volver a recibir comensales, tomando en cuenta algunas restricciones y medidas de seguridad.

La experiencia de salir a desayunar, comer o cenar ha cambiado bastante, por eso les quiero compartir 7 consejos a considerar:

1. Sin música el ambiente es mucho más tranquilo. 

Por decreto oficial, el restaurante tiene prohibido poner música, con la finalidad de que los comensales hablen en un tono más bajo y así eviten lanzar pequeñas gotas de saliva al aire (¡sí, escupimos más cuando hablamos fuerte!).

La ausencia de música hace que el ambiente sea menos ameno, he notado a la personas susurrando en su mesa, hasta cantar las mañanitas en tono bajo, así que adiós al bullicio que tanto nos gustaba cuando salíamos a cenar. 

Varios restaurantes han puesto mamparas de plástico entre las mesas, así que nada de hablar con el vecino de a lado. ¡Nuestra seguridad ante todo!

2. Apoyemos a nuestros restaurantes favoritos.

Muchos restaurantes se han visto afectados en los últimos meses y algunos de ellos por ahora solo pueden atender al 25% de su aforo.

Entonces como clientes agradecidos debemos mostrar nuestro apoyo, volviendo a nuestros restaurantes favoritos, gastando en una buena cena (evitemos compartir la entrada, un plato fuerte y una botella de agua) y procurando no hacer sobremesa. 

Una persona sola ocupando 1 mesa (lo que vendría a ser 4 mesas en tiempos normales) consumiendo un solo cappuccino para trabajar durante 3 horas, ya no se debería de hacer.

Puede que algunos precios hayan subido, debido a un incremento en el costo de materia prima y de logística para que esta materia llega al restaurante, procura no quejarte por ello, el restaurante hoy en día no está teniendo ninguna ganancia, a penas se puede mantener a flote, tenlo presente.

3. Los menús son digitales.

De los 4 restaurantes que he visitado en los últimos días, 3 tienen su menú en versión digital, escaneas un código QR con tu celular y este te lleva a una pagina web con el menú. ¡Ten batería en tu celular! 

4. Hagan reservación y lleguen a tiempo

Si un restaurante tiene, por ejemplo, 10 mesas de 4 personas, por la situación la ley solo permiten sentar 10 personas por turno.

Si una reservación de 2 personas no llega eso representa una perdida de 20% de sus ingresos, en otras palabras, es un desastre financiero para el establecimiento. Por ello, si no puedes llegar llama al restaurante para avisarles, así pueden dar la mesa a otros comensales.

Al final de tu comida o cena, intenta pagar con tarjeta, evitando el uso de dinero en efectivo. Algunos restaurantes están implementando el pago por adelantado, considera esta opción cuando se te presenta.

5. Traten bien a sus meseros/as.

Ten paciencia con los meseros, muchos han pasado una muy mala racha económica. Aunque te saludan con una gran sonrisa tipo “todo está perfecto”, por dentro pueden estar muy preocupados por llegar a fin de mes, por adaptarse a nuevas reglas de higiene y como todos, enfrentando un futuro cada vez mas incierto. 

Se merecen tu mejor propina y evita escribir críticas malas en tus redes sociales después de tu visita al estilo “antes todo era mejor”. Los restaurantes no se merecen estar lidiando con eso ahora.

6. La comida se ve diferente, pero sabe igual.

La comida viene tapada, embolsada y muchas veces la presentación no llega a la excelencia visual que estamos acostumbrados, nos tenemos que hacer a la idea que así será durante un largo tiempo. Sí, la experiencia es menos Instagrameable, pero la comida es igual de deliciosa que antes, disfrútala!

7. Take-Out y Delivery mientras comes o cenas.

Agregando que el ambiente es mas tranquilo, sin bullicio y con pocas mesas, lo que sí ha incrementado son los pedidos para llevar a través de Rappi, UberEats, Didi Food, etc… así como clientes que piden para llevar. 

Vas a ver un vaivén de repartidores y comensales de Take Out entrando y saliendo del restaurante y a veces eso agranda el tiempo de entrega de tus alimentos a la mesa. Nuevamente, paciencia, gracias a ello tu restaurante favorito ha sobrevivido estos meses y te puede atender hoy.

Como ven, muchos cambios, pero en el fondo, todo sigue igual. Levanto mi copa y brindo porque ya podemos salir, ser atendido por un mesero profesional y disfrutar de exquisitos manjares. ¡Salud por ello!

Salgan, gasten, den buenas propinas y tengan algo de paciencia.

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