¿Recuerdas la película Lo Imposible estrenada en 2012 y protagonizada por Naomi Watts y Ewan McGregor? un largometraje basado en hechos reales (si no la has visto te dejo el link del trailer https://www.youtube.com/watch?v=rbdnWKO3aGk).

Después de los mensajes que hemos recibido derivados de la conversación con Enrique Calderón (si no la has visto https://youtu.be/ThfvAGB22X0 o escuchado https://www.spreaker.com/episode/30212121 aquí te dejo los links ), los cuales agradecemos mucho; vino a mi mente esta película y aclaro no ha sido por dramática.

Hemos chateado y hablado con representantes de destino, meeting planners, hoteleros, dmc’s, directivos de empresas de toda la escala, personas que han perdido su empleo pues conforme pasan los días, la situación se va tornando insostenible. 

No me malinterpretes, no pretendo transmitirte una imagen de drama pero pensé en una analogía.

El COVID-19 apareció en el último trimestre del año 2019 como cuando un tsunami en el caso del largometraje manda sus “señales” a través de la marea y pocos, muy pocos prestamos atención a esos avisos, se pensó y creyó muy lejano.

En febrero 2020 autoridades mexicanas declaraban que “algo” pasaba aunque no muy grave como para alarmarse y de pronto, nos encontramos bajo el maremoto y los escombros tratando de tomar aire y de no ser arrastrados por la corriente recibiendo en cascada los anuncios de eventos, contratos y actividades cancelados, postergados y de ahí, todo lo demás en lo relativo al sector turístico y otros sectores económicos.

Algunos resguardados en techos (ahorros), aferrados de un árbol (cobrando cartera vencida), otros más abrazados de un objeto flotante en medio de la corriente de agua que iba arrastrando todo a su paso.

En medio de todo eso, sin poder evadir la vista, viendo como algunos simplemente desaparecieron, otros resistieron lo más posible y han terminado ahogándose, hay varios aún en los árboles, resistiendo  pero cansados y casi con el agua al cuello y los que lograron alcanzar los techos también se preguntan hasta cuando bajará el nivel del agua pues la insolación  y falta de suministros hace mella.

Imagen cortesía @roadtripwithraj en @unsplash

Mientras tanto, así en esas condiciones has tenido que tomar medidas drásticas, hacer valoración de los daños y saber que de quien podrías esperar algún tipo de apoyo no llegará nada, ni lo más esencial, ni siquiera lo que le corresponde como obligación gubernamental federal pues la línea de comunicación es unidireccional y falta de empatía. 

Cuando crees que todo está perdido, ves que el agua baja un poco de nivel y miras a tu alrededor para ver si alguien se anima a bajar a piso, al ver que no, eres tú quien toma la decisión para emprender la búsqueda de tu familia y tu comunidad y aún así cansado y maltratado intentas ayudar al prójimo.

Creo que estamos en ese punto, observando quien se está animando a bajar al piso y de no ser así tomando la decisión de hacerlo tú.

Lo importante es asumir que al hacerlo muy probablemente estés sintiendo una abrumadora preocupación o desesperación y estos sentimientos son válidos ante la incertidumbre de no saber por cuanto tiempo más podrás sostener tu negocio, si aún tendrás el empleo que tenías hace unos meses antes del descanso solidario o si encontrarás un nuevo empleo en medio del despido masivo y si en el inter encontrarás una cara conocida o pasará mucho antes de volver a conectar con tus clientes o con nuevos clientes. Será así, ¿sabes por qué?

Porque el turismo conecta a las personas en diferentes niveles. Si tu negocio es pequeño, mediano o grande y no te puedes permitir costear una capacitación, observa atentamente a los líderes de opinión y acción.

Acércate a una persona que admires o consideres un mentor y traslada esos grandes ejercicios a la escala de tu negocio. Pide apoyo, el NO lo tenemos ganado pero también habrá quien diga SI, yo te apoyo.

Todos los eslabones que existen en el turismo de reuniones son necesarios y todos estamos ante el reto de evolucionar, y aprender de lo ocurrido, haber ocupado este tiempo no sólo para reflexionar sino para hacer un plan de acción. También ante la oportunidad de pasar del discurso de apoyo a la acción directa. 

Aún falta para que lleguemos a la escena final de los reencuentros felices, mientras tanto, no dejemos de apoyarnos. Ya lo dijo Taleb Rifai ex-Secretario General de la Organización Mundial del Turismo de las Naciones Unidas: “La sociedad actual se enfrenta a un déficit de tolerancia. El turismo une a las personas, nos ayuda a abrir la mente y el corazón”. 

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