En Costa Rica hay una idea que comienza a tomar una nueva dimensión: Pura Vida no es solamente una expresión; es una forma de entender la experiencia turística.
Y llevar esa filosofía al mundo de las reuniones es precisamente uno de los retos que enfrenta el Instituto Costarricense de Turismo.
Para Óscar Saborío Ramírez, director de Mercadeo del ICT, habla en entrevista con Negocios y Convenciones sobre la nueva etapa de promoción turística parte de una premisa distinta: conocer mejor al viajero, entender sus intereses y utilizar la información para tomar decisiones más precisas.
“Estamos tratando de integrar nuestras capacidades competitivas para aprovechar justamente la información que generan nuestras estrategias”, explica.
La institución trabaja en una nueva arquitectura de negocios orientada a la gobernanza de datos, con el propósito de entender cómo responde la demanda a los diferentes productos turísticos y, a partir de ello, ajustar la oferta del país.
Es un cambio importante. La promoción deja de ser solamente una cuestión de comunicar lo que Costa Rica tiene y comienza a plantearse desde otra pregunta: ¿qué está buscando realmente el mercado?

El segmento MICE, una apuesta de largo plazo
La industria de reuniones ocupa un lugar estratégico dentro de esta visión.
Saborío explica que el MICE fue el primer segmento especializado que Costa Rica desarrolló después del turismo vacacional.
Tras aproximadamente ocho años de trabajo, el comportamiento del segmento mantiene una evolución positiva, con crecimientos interanuales de entre 4 y 5 por ciento.
Pero para el ICT el siguiente paso no consiste únicamente en seguir creciendo.
El producto MICE ya está desarrollado. Ahora, señala Saborío, el desafío es construir una estrategia de largo plazo que permita aprovechar mejor las capacidades que el país ha desarrollado.
En esa ecuación, México ocupa un lugar especial.

México, un mercado para profundizar
La relación entre México y Costa Rica tiene un componente que va más allá de las cifras.
Para Saborío, existen similitudes culturales y de valores que hacen especialmente atractiva la relación entre ambos mercados.
A esto se suma una oferta turística capaz de combinar negocios con naturaleza, aventura, bienestar y experiencias.
“Realmente no es solamente poner un centro logístico para realizar una actividad”, explica. “El país está pensando en dar una experiencia al visitante”.
Esa diferencia resulta fundamental para el MICE contemporáneo.
El congresista o participante ya no busca únicamente asistir a una reunión. Quiere aprovechar el viaje, conocer el destino y regresar con una experiencia que trascienda el programa del evento. Costa Rica quiere justamente ocupar ese espacio.

Sostenibilidad que genera desarrollo
Si existe un atributo que Costa Rica busca convertir en ventaja competitiva, es la sostenibilidad.
Pero Saborío propone ampliar la conversación.
No se trata únicamente de proteger el medio ambiente. La sostenibilidad, desde la perspectiva del ICT, debe traducirse también en beneficios sociales y desarrollo económico para las comunidades.
“El turismo en Costa Rica es una herramienta de transformación”, afirma.
Esta visión también alcanza al segmento MICE. Las empresas que participan en esta industria cuentan con una certificación de sostenibilidad turística otorgada por el ICT, como reconocimiento a las buenas prácticas que generan beneficios para la población y el entorno.
Es una característica que puede adquirir cada vez mayor peso en la decisión de los organizadores de eventos.
Porque la pregunta ya no es solamente dónde realizar una reunión, sino qué impacto tendrá esa reunión en el lugar que la recibe.

Pura Vida Meetings: cuando la identidad se convierte en experiencia
Costa Rica también quiere llevar su identidad al corazón de la propuesta MICE.
Pura Vida Meetings busca poner en valor algo que, para Saborío, forma parte de la esencia costarricense: la hospitalidad y una manera de vivir asociada al bienestar.
“Pura Vida no es más que la forma en cómo nosotros vivimos”, señala.
La plataforma busca resaltar el servicio humano y esa capacidad de recibir al visitante con autenticidad.
Aquí aparece otro elemento que Costa Rica quiere fortalecer: el bienestar.
El país cuenta con una trayectoria importante en wellness y ahora busca integrar esta fortaleza transversalmente a su estrategia turística.
La intención es que un viaje de negocios pueda incorporar experiencias de bienestar y que ambas dimensiones —negocio y bienestar— puedan convivir. No se trata de separar los conceptos.
Se trata de entender que hoy hacer negocios también puede ser una experiencia de bienestar.

Conectividad: la condición para competir
En la estrategia internacional hay, sin embargo, un elemento que sigue siendo fundamental: la conectividad.
Para el director de Mercadeo del ICT, la conectividad aérea es una capacidad competitiva del destino y requiere una observación constante para incrementar frecuencias y sumar nuevas oportunidades.
En el mercado mexicano, Costa Rica cuenta actualmente con conexiones de aerolíneas como Volaris, Viva y Aeroméxico, con diferentes frecuencias semanales. Más asientos significan más posibilidades.
Y para el MICE, donde la facilidad de acceso puede ser determinante al momento de elegir una sede, la conectividad se convierte en parte de la propuesta de valor.

Un destino que se construye entre todos
Saborío también plantea una idea que resulta fundamental para entender la estrategia del ICT: el destino no es únicamente la promoción.
Hoteles, DMC, recintos, operadores, agencias y proveedores especializados forman parte de esa promesa.
Por eso, la estrategia de promoción debe estar alineada con el producto que finalmente recibe al visitante.
“El destino no es el proceso de promoción, sino cada uno de nosotros que participa en esa misión”, sostiene.
La tarea del ICT, explica, es compartir las orientaciones estratégicas con el sector para que la oferta responda a la promesa que Costa Rica está comunicando al mercado.

De México al mundo
La estrategia no termina en México.
El ICT tiene en la mira mercados como Alemania, Reino Unido, Francia y España, además de Estados Unidos. En Sudamérica, Colombia y Brasil representan oportunidades que el país busca explorar con mayor profundidad.
Pero el verdadero reto, según Saborío, está en utilizar mejor la información disponible.
Medir, analizar, probar y aprender.
Saber si una campaña funciona. Entender cómo responde la demanda. Identificar qué productos tienen mayor potencial y tomar decisiones sustentadas en evidencia.
En otras palabras, Costa Rica quiere pasar de una promoción intuitiva a una promoción cada vez más inteligente.
Y en un mercado MICE donde la competencia entre destinos es cada vez mayor, conocer al cliente puede ser tan importante como conocer el propio destino.

Hacer negocios con bienestar
Al final de la conversación, Óscar Saborío regresa al concepto que mejor resume la propuesta costarricense.
Su invitación al mercado mexicano es sencilla: experimentar el Pura Vida.
Encontrar un destino donde existen valores compartidos, hospitalidad, naturaleza y oportunidades de negocio.
Pero quizá la frase que mejor sintetiza la nueva apuesta de Costa Rica sea otra: hacer negocios con bienestar.
Porque el futuro del MICE parece caminar precisamente hacia ahí: encuentros que generan negocio, pero también experiencias; eventos que movilizan la economía, pero también benefician a las comunidades; viajes corporativos que cumplen objetivos, pero que además dejan algo en quienes los viven.
Y Costa Rica quiere que esa manera de hacer reuniones tenga un nombre propio: Pura Vida Meetings.
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